Como ya hay muchos blogs sobre muchas cosas, he decidido que éste iba a ser para mi. Para poder probar todo aquello que me llame la atención, y para aprender a pegarme con herramientas informáticas, cacharros varios, y otras cosas. Y de paso, compartir lo que aprenda, y los problemas que surjan, con los demás. Además, se colará por aquí alguna opinión sobre temas que me interesen, o sobre los que me parezca que tengo algo que decir. En fin, lo de siempre más o menos, pero hecho por mí, así que seguramente, me lo pase bien.

Probando Cosas Blog

(Todavía en Beta)

Julio 21, 2008

Vencer las tentaciones

Hoy en día, en el que tenemos la posibilidad de abrir las ventanas de nuestra vida encendiendo el ordenador, tenemos la enorme tentación de volcar nuestros pensamientos en la red.

Dicen los expertos, que llevar un diario o un registro de las actividades más frecuentes, ayuda a organizar la mente y a clarificar el pensamiento.

Hace años, cuando estábamos en el colegio, todos teníamos alguna compañera (las más) o compañero (los menos, en mi caso), que tenían un diario secreto para apuntar sus intimidades, pensamientos y preocupaciones.

A menudo, esos diarios eran tan perseguidos por los cotillas, como celosamente guardados por sus autores, porque suponían adentrarse en la intimidad, los pensamientos, los secretos y las reflexiones de quienes los escribían.

Hoy, uno de los cambios más importantes de nuestra sociedad ha hecho las reflexiones y pensamientos que antes guardábamos celosamente, queramos exponerlos y contarlos a cuantas más personas, mejor. No se trata sólo de una decisión personal, fruto de la reflexión, sino también de una moda, un “o estás, o no estás”. Por eso, cada vez más gente, decide abrirse un Blog, y lanzar su parte más privada y personal a la red.

Ahora, abrimos las ventanas de nuestros ordenadores para dejar que la corriente de información que es Internet lance nuestra personalidad a los cuatro vientos, a veces sin pararnos a pensar en las consecuencias. Muchas veces, simplemente supone compartir un rato con la gente que nos importa. Otras, se convierte en una imprudente invitación a conocer nuestra intimidad, lo que pensamos, o lo que nos ocurre.

En cualquier caso, muchas veces, utilizamos la red para dirimir batallas internas o externas, para gritar, o lanzar mensajes a nuestras visitas. Para vengar nuestras frustraciones, o tener un púlpito (que no un pulpito), donde lanzar nuestro mensaje, acertado o no.

Sin embargo, la gente que pertenecemos a movimientos asociativos, tenemos que tener un especial cuidado para no convertir Internet en lo que no es. No puede ser que utilicemos Internet como un arma arrojadiza par solucionar conflictos o diferencias puntuales.

Internet nos ofrece la oportunidad de proponer, compartir y denunciar lo que no nos parece bien, pero es una herramienta complementaria en unos casos, e insustituible en otros. En ocasiones, es simplemente inadecuada. Internet, los foros, los blogs y las webs puede ser una herramienta de denuncia imprescindible cuando no hay otras para poder hacer lo mismo. Cuando las hay, no es fácil explicar porqué se lanzan debates y argumentos a gente que no tiene por qué tener toda la información, porque la verdad no sólo tiene que ser cierta, sino también completa. Si ofrecemos información sin dar todos los datos, suplantando los foros donde de verdad debemos debatir, o tomar decisiones, si acusamos amparados en el anonimato, o buscamos simplemente crear confusión o menospreciar a algo o a alguien, tenemos la responsabilidad de pensar también en las consecuencias.

Las herramientas de comunicación deben servir para comunicar, y por supuesto, para hablar de lo que no nos gusta. Pero siempre desde la cautela y la seguridad de que estamos diciendo la verdad, cierta y completa. No pueden ser sustitutivas de los órganos de debate internos de las organizaciones, ni de sus órganos de decisión. Las organizaciones deben adaptarse a las nuevas formas de participación, pero también sus usuarios deben ser corresponsables de su uso, y asumir las consecuencias que las críticas fuera de lugar, por incompletas o inexactas, tienen para la opinión del resto de usuarios de la red, o de simpatizantes co las organizaciones sociales a las que pertenecemos.